3er Año.
Elizabeth se había hecho a la idea
que Daniel no era para ella, y se hizo a un lado, un 17 de marzo llego un
compañero de ellos con un ramo de flores.
-
Elizabeth si
llegas a rechazarme lo entenderé, ¿quieres ser mi novia?. Dijo el chico
mostrándole el ramo de flores que traía en la mano, Elizabeth se había quedado
sin habla, si bien el chico no estaba mal, era guapo, le pidió tiempo para
pensarlo, pero al final le dijo que si, ella ahora era feliz con ese chico y
Clarie estaba aliviada que Elizabeth no sufriera mas.
En cambio con Mirian y Daniel las
cosas no iban bien, debido a la lentitud de Daniel con Miriam, siempre tenia
problemas, entre ellos se celaban y peleaban a cada rato, entre ellos metían a
Clarie, cada uno le contaba diferentes versiones, Clarie estaba confundida no
sabia a quien creerle, Miriam siempre que se peleaba con Daniel era muy
teatral, haciendo que todos se enteraran de sus problemas, y esto era lo que
mas hacia enojar a Daniel, tantos chismes se inventaron de ellos.
Miriam iba a unos cursos de ingles,
en donde conoció a un chico dos años mayor que ella, llamado Santiago, era un
chico que tan pronto como conoció a Miriam quedo impresionado con la belleza y
personalidad fuerte de Miriam, pronto este le pidió que salieran juntos para
conocerse, y Miriam encantada salió con él, este luego le pidió que fuera su
novia, al principio Miriam solo lo utilizo para darle celos a Daniel, pero fue
cayendo en las redes de este por lo detallista era con ella, había terminado
mal con Daniel y no se hablaron mas.
Clarie como siempre se centraba
mucho en sus estudios, no quería bajar de calificación porque deseaba obtener
una beca en una universidad muy prestigiada, deseaba seguir su sueño y el de su
hermano mayor, quería que él se sintiera muy orgulloso de ella.
*universidad*
Elizabeth estaba más que feliz con
su novio, lo amaba en toda la extensión de la palabra.
Miriam esa chica que a todos
encantaba, había entrado a la misma universidad de que Daniel, ambos estaban
estudiando administración así que se tenían que ver todos los días.
Clarie en cambio se decidió por estudiar
fotografía, siempre le había gustado, así que quería dedicarse a eso de manera
profesional, le había encantado la universidad en la que estaba, Daniel y ella
hablaban constantemente, Daniel le decía que Miriam no le hablaba y eso lo entristecía
un poco, ya que a él le había gustado mucho, Clarie no sabia porque cada vez
que escuchaba a Daniel hablar con tristeza a ella también se le doblegaba su
corazón.
Un chico llamado Antonio, siempre
que alguien le decía algo a Clarie la defendía, o trataba de cambiar la
conversación, Antonio no estaba enamorado de ella, bueno el aun no sentía nada
por ella, solo la veía como su hermana pequeña, tan frágil y tierna. Para
Clarie Antonio solo era un compañero solo eso, ni siquiera un amigo, lo
admiraba en cierta forma ya que le gustaba las fotografías que él tomaba,
aunque cuando platicaba con él se sentía incomoda, quería salir corriendo de
ahí, en cierta forma le daba vergüenza.
Clarie y Daniel poco a poco se
fueron distanciando, debido a sus horarios que no coincidían en nada, cuando
ella estaba libre el no y viceversa, así que se hablaban muy poco, se veían
cada vez menos hasta que hubo semanas, meses sin hablarse, debido al trabajo
que ambos tenían.
Clarie quiso darle una sorpresa a
Daniel, había tenido tiempo libre, así que fue hasta la universidad, lo busco
por varios lugares, hasta que lo vio sentado debajo de la sombra de un árbol, había
un libro sobre el suelo y el con uno en la mano, se comenzó a acercar.
-
Oh Daniel, toma
esto hoy hace mucho calor ¿verdad?
-
Oh si, gracias.
Dijo Daniel sonriéndole a Miriam, Clarie solo pudo seguir observando esa
escena, hasta que decidió que era mejor irse, dio media vuelta y se encamino,
hasta que escucho un grito. ¡Oh Clarie! ¿Qué haces aquí?. Se quedo petrificada,
volvió a voltearse y ver a Daniel, el cual se había levantado de su lugar y corría
hasta donde estaba ella. Si lo sabia eras tú. dijo un poco agitado
-
Ah
Daniel…este…ehmm… Tartamudeo. Lo que pasa es que…
-
Te extrañe.
Dijo el chico, abrazando a Clarie, esta se quedo mas sin palabras, no se movió,
ni siquiera para corresponder el abrazo. Y bien…¿Por qué viniste?
-
Ahmm…este…solo
quería venir, tenia tiempo libre. Dijo cuando pudo acomodar sus pensamientos.
-
Esta bien que
hayas venido. Dijo Miriam acercándose al par
-
Oh hola Miriam.
Dijo Clarie
-
Hola. Dijo
esta, puso una mano en el hombro de Daniel. ¿ya te dijo?.
-
Eh ¿Qué cosa?
-
Que arreglamos
las cosas.
-
Entonces…ustedes…dos.
Dijo palabra pareciendo que no podía hablar
-
Ah no, aun no
solo somos amigos de nuevo.
-
Si hemos vuelto
a ser amigos. Dijo afirmando Daniel, Clarie pudo ver un brillo raro en los ojos
del chico.
-
Ah que bueno…
-
Ven siéntate
con nosotros. Dijo Daniel
-
Ahmm no solo
venia a saludar y bueno ya me voy.
-
Anda quédate
¿si?. Dijo Daniel, en eso el celular de Clarie comenzó a sonar, lo tomo
rápidamente y vio que era Antonio el que hablaba.
-
Si Antonio,
¿Qué sucede?
-
Lo que pasa es
que tenemos que ir a la universidad nos están solicitando así que si puedes
venir
-
Claro voy para allá,
gracias por avisarme. Colgó
-
¿era tu novio
Clarie?. Dijo Miriam
-
¡¿Qué?! ¿tienes
novio?. Grito Daniel
-
No…este solo es
un compañero de la universidad. Trato de explicar rápidamente
-
Ah ya me había
asustado recuerda que yo seré el primero en enterarme.
-
Bueno me voy.
Se despidió Clarie, sintiendo un dolor inexplicable en el corazón.
Había estado contenta que Antonio
hablara, se sentía incomoda con ellos dos.
Ahora ella se encontraba en la
cafetería de la universidad, revisando sus fotos, sin ponerles mucha atención,
mas bien nada de atención, recordando la manera en la que se veían Miriam y
Daniel, pero porque ella se sentía tan afligida por eso, porque le dolía verlos
junto, que era lo que estaba pasando con ella, por que estos sentimientos la
hacían sentir confundida, porque, no encontraba explicación.
-
Las fotos se
romperán si les pones mucha atención. Escucho decir a alguien, giro a ver de
quien era la voz
-
Oh Antonio, ah
lo siento
-
¿te disculpas
por estar distraída?
-
Ahm creo que si
-
Jajajajaj eres
divertida, lo sabes. Dijo Antonio. ¿y que era en lo que tanto pensabas?
-
Ah, no en nada
-
Pues para no
ser nada estabas muy concentrada
-
Ah solo líos
que traigo en mi cabeza. Dijo, miro su reloj. Ah me tengo que ir. Tomo su
laptop y su mochila y salió de ahí, el estar platicando con Antonio la hacia
sentir muy incomoda.
Clarie estaba viendo su red social, después
de tanto tiempo, lo primero que apareció fue una conversación entre Daniel y
Miriam, una donde ambos se celaban, algo que le hizo sentir enojo, sin saber
porque.
Estuvo pensando mucho en porque ella
se sentía así, porque esos sentimientos de enojo cuando veía algo entre Daniel
y Miriam, pero no sabia porque era lo que sucedía, que andaba mal con ella.
-
Últimamente te
veo muy pensativa ¿Por qué?. Dijo Antonio acercándose a Clarie
-
Eh, No, no es
nada solo ando un poco distraída
-
¿segura?
-
Si
-
Bueno recuerda
que mañana es el viaje al santuario, tienes que traer todo tu equipo
-
A si claro no
se me olvidara.
-
Bueno me voy.
Dijo Antonio
Había llevado todo su equipo, harían
una sesión de fotos en un santuario, con lo cual calificarían todo el semestre,
después de tomar muchas fotos, se sentó en la orilla del lago, aventó varias
piedras, viendo como se formaban las ondas por donde esta caía
-
Realmente eres
extraña. Dijo Antonio, también aventando una piedra. Perdón si lo digo así,
pero es que no se.
-
No te preocupes
ya varios me lo han dicho.
-
Es bonito el
lugar ¿verdad?
-
Si, muy bonito.
Ambos se quedaron en silencio por bastante tiempo
-
Antonio ¿te
puedo preguntar algo?
-
Claro adelante
-
Bueno este tu
como chico, si ves a una chica y a un chico conversando y ves que ambos
disfrutan de la compañía del otro y tu sin mas te siente enojado, solo por eso,
donde se supone que deberías estar feliz por ellos, ¿Cómo le llamarías a eso?
-
Celos, eso son
celos. Lo bueno que a Antonio no le dio tiempo de preguntar porque de esa
pregunta, ya que el maestro les había hablado para que se reunieran.
Ya en su casa Clarie, pensaba por lo
de los celos, primero porque ella sentía celos, es que tenia celos que su amigo
tuviera mas amigo, que no fuera solo ella, o es que ella estaba enamorada de él,
poco a poco fue analizando la situación, hasta que cada una de las cosas fue
encajando, si realmente estaban enamorada de él, había sido el primer chico que
le había tratado bien, como es que esto pudo llegar así, bien trato de ver
desde cuando estaba enamorada de él, entonces recordó que la primera vez que
sintió ese enojo fue cuando Daniel le dijo a ella que le gustaba Elizabeth,
volvió a sentirlo cuando Miriam le dijo que se habían besado y cuando Elizabeth
también le dijo que Daniel ya tenia a alguien que le gustaba, Clarie no se había
dado cuenta de ese sentimiento porque era inexperta en eso, vamos ni su primer
beso había dado, claro era patético.
Cada vez que podían hablar Daniel y
Clarie se contaban sobre sus vidas, Daniel siempre le decía que las cosas con
Miriam iban mejorando, que se iban acercando mas, hasta que hubo un tiempo en
el que las cosas entre ellos se pusieron mal, de nuevo los problemas
aparecieron debido a la teatralidad de Miriam y la tardanza de Daniel.
El rector de la universidad quería
hablar con Clarie.
-
Bien Clarie, te
hice venir a mi oficina, porque quiero hablar sobre tu brillante futuro.
-
¿mi futuro?
-
Si…me llego una
beca de una de las universidades de Estados Unidos, y te escogieron a ti para
que fueras.
-
¡enserio!.
Grito Clarie emocionada
Bien había logrado acomodar sus
cosas en el lugar en el que se iba a quedar en Estados Unidos, un departamento
pagado por la universidad, ya que era la primera, junto a otra persona, de la
universidad de recibir una beca en una universidad tan prestigiada, le faltaba
una semana antes de ir, tal vez dentro de varios años regresaría.
Estaba en su salón de la
universidad, bien quería que los días pasaran rápidos para irse, quería olvidar
ese sentimiento que tenia por Daniel, olvidarlo, porque él era su amigo, solo
eso, estaba viendo las paredes del salón, el maestro a un no entraba, pensando
en tantas cosas, queriendo desenredar ese nudo que se había formado en su
cabeza, hasta que su mirada se topo con otra, unos ojos negros y profundos, después
vio el rostro de Antonio, ambos se observaron, no fueron minutos, si no fueron
solo segundos, solo eso, pareciese que fue por mucho tiempo Antonio sonrió,
solo lo pudo ver Clarie, la cual desvió la vista rápidamente, hubo algo extraño
sintiéndose en su estomago, las mejillas le ardían, se levanto y se fue al baño
para despejarse.
Daniel había estado hablando con
Clarie, las cosas con Miriam iban cada vez peor, ese día era el ultimo día que
estaba en su país, al día siguiente se iría a Estados Unidos, quien sabe por
cuanto tiempo, no le había dicho nada a Daniel, no lo quería dejar así, se veía
triste, mal, pero tenia que decírselo.
-
Mañana me voy
del país. Soltó
-
¿Qué? ¿Por qué?
-
Bueno, me iré a
estudiar, me dieron una beca
-
¿Por cuánto
tiempo? ¿Por qué no me lo dijiste?
-
No lo se aun,
no se por cuanto, tal vez termine mi carrera haya…
-
¿Por qué no me
lo dijiste antes?, ¿sabes lo que estoy sufriendo ahora y me dejas?
-
Ah maldita sea,
por eso no te lo dije, es que ya Daniel basta! Ya deja eso!, deja de hacerte el
sufrido, vamos tienes que vivir, sal de esto, hay mas gente afuera, solo la veías
a ella, que no sabes que alrededor hubo quienes esperaron por ti… es que ah…
yo… por eso me voy, me duele verte así.
-
¿pero porque?.
Dijo desconcertado por lo que acaba de decir
-
Es que tu nunca
te das cuenta de nada, maldita sea…es que yo te amo, me gustas… te amo, pero
nunca te diste cuenta, solo quisiste atesorar ese amor que te esta haciendo
daño, me voy por eso porque me estoy haciendo mas daño, espero poder olvidarte
y dejarlo como bonito recuerdo. Sin darse cuenta Clarie, puso sus labios sobre
los de Daniel, dándole un beso, y Daniel le respondió el beso, porque sintió
algo especial, Clarie se separo lentamente. Adiós.
Ese momento fue tan triste, pero
Clarie por fin le había dicho a Daniel lo que sentía, incluso lo había besado,
con tristeza subió al avión para ir a Estados Unidos.
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